La joven sobreviviente declaró este miércoles en el juicio contra el policía Osvaldo David Medina, acusado de homicidio agravado. Romero, que quedó parapléjica tras el ataque, describió episodios previos de violencia y reconstruyó los disparos ocurridos en abril de 2024 en la localidad correntina de San Cosme.

La tercera audiencia del juicio por el crimen de Alfredo Javier Armando Molina, hijo del ex jefe de la Policía de Corrientes Alfredo Arnaldo Molina, tuvo este miércoles su momento más impactante con la declaración de la única sobreviviente del ataque, Bárbara Romero. La mujer, que quedó parapléjica tras ser baleada, reconstruyó ante el Tribunal Oral Penal N° 2 lo ocurrido el 13 de abril de 2024 en la localidad correntina de San Cosme y los episodios previos de violencia que había sufrido.

El imputado es el policía Osvaldo David Medina, detenido preventivamente y acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego por la muerte de Molina, y homicidio en grado de tentativa agravado por el vínculo, en contexto de violencia de género y por el uso de arma de fuego por las lesiones ocasionadas a Romero.

La jornada comenzó a las 10.30 con una resolución del Tribunal que autorizó a la prensa a tomar imágenes solo durante la declaración de testigos, exceptuando la exposición de Romero por su estado de salud y su situación de vulnerabilidad. Declararon dos testigos antes de la víctima: una miembro de la fuerza policial que dijo conocer la relación entre Romero y Molina, y una amiga de la joven que afirmó haberla visto “muy mal” tras su separación de Medina y “muy ilusionada” con su nuevo vínculo.

Los episodios de violencia y el vínculo previo

Romero fue la tercera en declarar. Explicó que estuvo en pareja con Medina durante tres años. “Los primeros dos años estuvimos bien y el último año teníamos muchas peleas; muchas tenían que ver con los celos que llegaron a las manos”, afirmó. Relató que Medina buscaba retomar el vínculo incluso cuando ella cuidaba a su padre internado y que no aceptaba su nueva relación con Molina, a quien describió como “una persona muy buena” con quien tenía “mucha ilusión”.

Según su testimonio, Molina llegó a advertirle que debía “tomar medidas” porque la situación “se estaba yendo de las manos”, debido a llamadas, mensajes y persecuciones de Medina. Las amigas de Romero corroboraron estos episodios.

Al ser consultada por la fiscal Lucrecia Troia sobre por qué nunca denunció a Medina, la joven respondió: “Lo cuidaba por el tema del trabajo. Sabía que si denunciaba esa violencia le iba a traer inconvenientes”. De acuerdo a la información de la cronista de Radio Sudamericana que estuvo en el lugar, Romero dijo que tampoco llegó a contarles estos episodios a sus padres.

El relato del ataque

La parte más cruda de la audiencia llegó cuando Romero reconstruyó el ataque en su domicilio de San Cosme. Contó que la noche anterior había salido a Corrientes con amigas y que le dejó la llave a Molina para que ingresara, ya que iban a verse antes de que ella iniciara su guardia. De regreso a su casa, relató que recibió insistentes llamadas de Medina, quien la acusaba de estar con Molina. “Le contesté que sí, que no me molestara”, dijo.

Romero escuchó luego el ruido de la moto del acusado y relató que Medina ingresó a la vivienda con una llave que nunca había devuelto. “Entró directamente disparando”, afirmó. Señaló que Molina cayó “en seco” tras recibir dos tiros.

Luego, Medina la apuntó a ella: mostró cicatrices en los brazos, además de las heridas que le provocaron una lesión medular irreversible. Antes de huir, aseguró que el acusado le dijo: “Esto es lo que vos buscabas”.

Herida, Romero intentó arrastrarse hasta Molina. Gritó pidiendo ayuda hasta que una tía que vive al lado ingresó a la casa. “Lo único que decía era que fue David Medina en una moto blanca”, relató la cronista de este medio presente. La joven contó que repetía el nombre del agresor porque, si ambos morían, quería que se supiera quién había cometido el ataque.

Romero perdió el conocimiento camino al hospital y despertó recién después, cuando le informaron la muerte de Molina.

La investigación y lo que viene

Según la acusación fiscal, Medina se presentó horas después en una comisaría. La audiencia continuará el viernes 28 de noviembre con la declaración de tres testigos, mientras que el lunes 1 y martes 2 de diciembre se recibirán testigos de la defensa y se escucharán los alegatos. El veredicto está previsto para el 2 de diciembre.

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